Ruta por los murales de Vitoria-Gasteiz
Vitoria-Gasteiz es una de las ciudades más interesantes del norte de España. Además, si te interesa el arte urbano, estás en la ciudad perfecta. En pleno casco histórico se encuentra el Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz, una colección de gigantescas obras de arte urbano que han transformado el casco histórico en una galería al aire libre.
Este proyecto nació en 2007 con el objetivo de recuperar espacios urbanos a través del arte y la participación vecinal. Desde entonces, artistas y vecinos colaboran en la creación de murales que representan temas sociales, culturales e históricos relacionados con la ciudad y sus barrios. Hoy en día, la ruta se ha convertido en uno de los principales atractivos culturales de la ciudad.
Estos grandes murales están repartidos por calles, plazas y edificios de la ciudad. Es muy probable que te encuentres alguno de ellos mientras paseas por la ciudad, pero por si acaso, te traigo este post con la ruta por los murales de Vitoria-Gasteiz y no te pierdas ninguno. ¡Comenzamos!
Un museo al aire libre en pleno casco medieval
La mayoría de los murales se encuentran en la famosa Almendra Medieval, el corazón histórico de la ciudad. Las obras aparecen repartidas entre plazas, callejones y fachadas de edificios, formando una ruta que puede recorrerse fácilmente a pie.
Como os comentaba en la introducción, el proyecto comenzó en 2007, impulsado por Christina y Verónica Werckmeister junto al artista Brenan Duarte, con el objetivo de recuperar espacios urbanos a través del arte participativo. Desde el inicio, los murales se han realizado mediante talleres abiertos en los que colaboran artistas, vecinos, estudiantes y voluntarios.
Cada obra está relacionada con temas sociales y culturales vinculados a la ciudad y a sus barrios. Muchos murales hacen referencia a la memoria histórica, la convivencia, la diversidad cultural o la identidad local, lo que convierte la ruta en algo más que un simple recorrido de arte urbano. Aquí no hay murales “instagramables” sin alma. Cada obra habla del barrio, de la memoria colectiva, de la inmigración, de la convivencia o de la identidad local.
Ruta por los murales de Vitoria-Gasteiz
A pesar que en los inicios el proyecto muralístico se centraba solamente en el casco antiguo, con el tiempo se expandió a otros barrios como Zaramaga o Ariznabarra, llevando el arte urbano a zonas menos turísticas pero muy interesantes desde el punto de vista social y cultural.
Y aunque existe un recorrido oficial, lo mejor es caminar sin demasiada prisa ni mapa. En Vitoria todo está cerca y los murales aparecen cuando menos lo esperas: al girar en una calle, atravesar una plaza o levantar la vista después de parar a tomar unos pintxos. En la actualidad existen 19 grandes murales repartidos por distintos barrios, y aunque todos sin interesantes de ver, hay algunos que son absolutamente imprescindibles.
A continuación, os vamos a hablar de algunos de los que (para mí) son más relevantes:
Al hilo del tiempo
Al hilo del tiempo es el primer mural del Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz y el punto de partida del proyecto. Está situado en la Plaza de las Burullerías, en pleno casco medieval, un espacio con gran carga histórica dentro de la ciudad. El título hace referencia directa al pasado de este lugar, ya que en la Edad Media la plaza funcionó como mercado de telas y paños. Esta relación con el tejido y los materiales textiles se traslada a la idea del mural, que juega simbólicamente con el paso del tiempo y la memoria del espacio urbano.
La obra tiene una superficie de más de 225 m² y fue realizada tras un proceso participativo en el que intervinieron 13 voluntarias y voluntarios, entre artistas profesionales y personas aficionadas. Desde su origen, esta obra marcó la filosofía del proyecto: un trabajo colectivo en el que el arte se construye de forma compartida y vinculada al espacio urbano.

La luz de la esperanza
El mural La luz de la esperanza se encuentra en el casco medieval. La protagonista principal del mural es una figura femenina de edad madura y su proceso de transformación: rompe las cadenas de su opresión y avanza hacia un estado de mayor conciencia, sabiduría y libertad. En el centro de la obra aparece una balanza equilibrada, que refuerza la idea de justicia como elemento clave del mensaje.
Uno de los aspectos más significativos del mural es el uso del color. Los tonos fríos se utilizan para representar situaciones de desigualdad, conflicto o estereotipos, mientras que los tonos cálidos acompañan el paso hacia la educación, la justicia y la esperanza. Esta transición cromática guía la lectura del mural de forma narrativa, desde una situación de origen hasta un escenario de cambio. En conjunto, el mural combina elementos simbólicos y sociales para abordar temas como la igualdad de género, la justicia y la transformación social.

Eskuz Esku
El mural Eskuz Esku (“mano a mano” en euskera) forma parte de un conjunto artístico compuesto por dos fachadas pintadas y un mosaico en la base, todos ellos conectados a través del símbolo de la mano (eskua). Es una obra colectiva que se desarrolla como un único relato visual repartido en varios puntos del entorno.
En el caso del mural situado en la Calle Zapatería, la mano es el elemento central y se utiliza como representación de la cultura, la música y la fiesta. A partir de esta idea, la obra muestra cómo la creatividad humana surge de lo manual y lo colectivo, vinculando la mano con distintas formas de expresión artística. El mural incluye referencias a la tradición musical de Vitoria-Gasteiz, con guiños al rock, el jazz o la txalaparta, así como elementos que evocan conciertos, letras de canciones y la vida cultural de la ciudad.

Continentes
El mural Continentes se desarrolló bajo del proyecto de transformar un edificio municipal de aspecto gris en una fachada que reflejara la actividad y la vida que se desarrollaba en su interior y en su entorno inmediato. El edificio, situado en el casco medieval de Vitoria-Gasteiz, alberga una escuela infantil y un hogar de acogida. La intervención artística buscó integrar este uso social del espacio en el diseño del mural, dando protagonismo a la diversidad y a la convivencia.
El proyecto contó con la participación de un equipo de dieciocho personas voluntarias, entre las que se encontraban madres y padres del alumnado, educadoras, trabajadoras del centro y vecinos del barrio. El tema elegido fueron los animales de distintos continentes, una forma de representar de manera simbólica la diversidad cultural del entorno y de crear un lenguaje visual accesible tanto para niños como para adultos.

La noche más corta
El mural La noche más corta se encuentra en el entorno del Jardín de la Muralla Medieval de Vitoria-Gasteiz. La obra está inspirada en la celebración de la noche de San Juan, una festividad de origen pagano muy vinculada al solsticio de verano. La escena representa una noche festiva cargada de elementos simbólicos como hogueras, música, baile y movimiento. Todo ello se desarrolla en un ambiente de fantasía nocturna, donde la celebración y el carácter ritual de la fiesta son los protagonistas.
El mural se integra en el espacio de la muralla medieval, que actúa como telón de fondo y refuerza la idea de protección y de límite entre lo cotidiano y lo simbólico. Esta relación entre el entorno histórico y la escena representada aporta contexto a la obra y conecta la festividad con la identidad del casco antiguo de la ciudad.

No hay presente ni futuro sin memoria
El mural No hay presente ni futuro sin memoria se encuentra en el barrio de Zaramaga y fue el primer mural del Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz realizado fuera del casco medieval, marcando un punto de expansión del proyecto hacia otros barrios de la ciudad.
La obra está dedicada a los sucesos del 3 de marzo de 1976, un episodio clave de la historia reciente de Vitoria-Gasteiz. Ese día, en el contexto de las movilizaciones obreras, la intervención policial durante una asamblea en la iglesia de San Francisco terminó con cinco trabajadores muertos y más de un centenar de heridos. El mural recoge este hecho como ejercicio de memoria histórica, un tema que sigue siendo reivindicado por víctimas y familiares.
La composición se estructura de forma vertical y cronológica. En la parte superior se muestran referencias a la conflictividad laboral previa a los hechos; en el centro se sitúa el momento del 3 de marzo; y en la parte inferior se abre el relato hacia el presente y el futuro, con referencias a la justicia, la memoria colectiva y una hoja en blanco que simboliza lo que aún está por escribir. El mural está ubicado frente a la iglesia de San Francisco, lugar donde ocurrieron los hechos, lo que refuerza su dimensión simbólica.

Visitas guiadas
Pero si te interesa el tema a fondo y quieres conocer todo acerca de estos murales, te recomiendo la visita guiada «Descubre el secreto de los murales». Aquí te contarán cómo se pintaron, qué historias esconden y por qué cada uno está donde está.
Las visitas guiadas tienen una duración de unos 90 minutos y están disponibles en español, euskera, inglés. El punto de encuentro es en la Plaza de las Burullerías (justo donde se encuentra el mural Al hilo del tiempo) y tiene un precio de 9€ para adultos, 5€ para niños de 6 a 12 años y gratis para niños menores de 6. Encontrarás toda la info actualizada sobre sus visitas guiadas en su página web.
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¡Hasta aquí este post con la ruta por los murales de Vitoria-Gasteiz! Déjame un comentario si te ha gustado este post o si tienes alguna pregunta que hacerme. También puedes escribir un mail a hola@viajesglobetrotter.com
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